La Comisión Nacional de Productividad (CNP) dio a conocer esta mañana los resultados del Informe Anual de Productividad 2021, que es el sexto realizado por la entidad. La consejera de entidad Verónica Mies detalló que “para el 2021 se encuentra un alza entre 7.4% y 8.7% para la economía agregada y entre 8.1% y 9.5% para la economía sin minería».

«Esta recuperación contrasta con las caídas en 2020: entre -0.1% y -2.1% para la economía agregada y entre -1.9% y -4.0% para la economía no minera», agregó Mies.

«Las cifras del año 2021 están fuertemente impulsadas por una economía sobrecalentada, la cual registra un crecimiento agregado del PIB de 11.8% y de 13.1% para la economía no minera”, advirtió.

Explicó que “por otra parte, la dinámica del empleo está influenciada de manera significativa por la pandemia (cuarentenas y otras restricciones) afectando las mediciones de empleo y los ajustes que lo usan para medir la utilización de capital».

«Por esta razón, se realizan ejercicios de sensibilidad para la PTF ajustando el empleo por distintos factores. Por ejemplo, se excluyen  los trabajadores cuyos contratos fueron suspendidos bajo la Ley de Protección del Empleo, se trunca la fuerza de trabajo a los niveles previos a la pandemia y se utiliza la tasa de empleo como ajuste al uso del capital”, continuó.

Al comparar la medición de productividad, y promediando los distintos ajustes propuestos, se encuentra que para el bienio 2020-2021 la PTF de la economía agregada habría aumentado 3.8% anual, y la PTF de la economía no minera un 3.5% anual.

“Se espera que una vez concluida la pandemia se pueda estimar la evolución de la productividad en una perspectiva de mediano plazo para aislar adecuadamente los efectos del ciclo económico”, precisó.

Por su parte, el secretario ejecutivo de la CNP, Rodrigo Krell, destacó que un elemento positivo de este período de pandemia “ha sido la irrupción masiva del uso de tecnologías de la información».

«Si bien es claro que al finalizar este período parte de este uso se retrotraerá mientras aumenta la presencialidad, también lo es que sus beneficios pueden motivar a que muchas empresas implementen sistemas mixtos en el futuro. Estos beneficios, sin embargo, también están acompañados de desafíos para la política pública, como la compatibilidad entre trabajo y vida familiar”, señaló.

Lea el informe completo del CNP en este link.

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